Espiga y daga.
Todo.
Nada.
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lunes, 18 de abril de 2011
jueves, 16 de diciembre de 2010
Otro
Descolgó la promesa y la puso de espaldas, como en penitencia. Y allá estaba el clavito, solo, testigo de la pasión desbocada. La cama recitaba suspiros y goces. Lo intenso, eterno.
Colgó la promesa en el clavo ruborizado. Barrió la culpa debajo de la alfombra. Se despidieron hasta el próximo pecado.
Colgó la promesa en el clavo ruborizado. Barrió la culpa debajo de la alfombra. Se despidieron hasta el próximo pecado.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Y que te dejes...
En las esquinas comienzan a amontonarse persianas y celosías. La gente tira las llaves por las alcantarillas como una moneda en fontana. En parques y plazas se arman monumentos con picaportes y cerraduras en desuso. Todos estamos preparados para que llegue la marumba.
La marumba penetra por tus papilas gustativas pero no empalaga; traspasa tus retinas y por un instante enceguece. Pero después todo es mas claro. Te quita el aire y te da un respiro. Potente y delicada, la marumba intoxica con su aroma. Tibia y sedosa te envuelve. A veces te sacude con desenfado.
Nadie escapa a la marumba. Nadie se resiste. Es imposible.
Esta noche dejaré la puerta abierta de par en par. Y esperaré. Marumba, marumba, marumba...
La marumba penetra por tus papilas gustativas pero no empalaga; traspasa tus retinas y por un instante enceguece. Pero después todo es mas claro. Te quita el aire y te da un respiro. Potente y delicada, la marumba intoxica con su aroma. Tibia y sedosa te envuelve. A veces te sacude con desenfado.
Nadie escapa a la marumba. Nadie se resiste. Es imposible.
Esta noche dejaré la puerta abierta de par en par. Y esperaré. Marumba, marumba, marumba...
jueves, 22 de julio de 2010
Quejas y reclamos

Suelo extraviar cosas. Y él me dice que soy inútil, y grita lo peligroso que es no saber dónde están las llaves, con lo caro que sale un cerrajero, total yo no trabajo y no entiendo y no pienso.
A veces no encuentro un papel importante y me revolea insultos y que ando papando moscas.Su entrecejo me muerde a gritos mientras reza los trámites bancarios, y el tiempo que es oro y barro.
Anoche perdí el miedo y la paciencia. Y me fui al carajo, a la mierda donde me exilió tantas veces. Y sabés una cosita, esta vez la mierda huele a fresias.
martes, 6 de julio de 2010
Yapa
Ese beso cosecha tardía despertó un silencio de días chatos y lo convirtió en aguacero, esos que sorprenden a los que andan sin prisa y sin paraguas y se ríen a capella porque saben que no hay tiempo para ensayar abrazos, sólo un rato de pasión y un aplauso, para luego reestrenar el día chato.
domingo, 21 de marzo de 2010
Las Violetas
Perfume viejo. Para usted el tapado de brocato sigue siendo negro azabache; y le queda mas largo que hace cuarenta años. Abajo se está asomando un vestido gris con ribetes bordó. Un collar de naftalina rodea su cuello. Su sombrerito negro retiene a la rebelde peluca despeinada de recuerdos. Usted aún tiene algo de pulso para pintarse los labios con un colorado intenso y rancio. El rouge se le escapa por las bifurcaciones del contorno de su boca. Boca pastosa que habla poco. Salvo los jueves: día de té con masas con sus amigas vivas. Las muertas no están yendo; la crisis llegó a todas partes.
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